Hace poco más de cinco décadas que los naturalistas comenzaron a emplear el concepto de “la extinción” y éste empezó a hacerse cada vez más popular para designar un fenómeno que la actividad humana estaba provocando en todo el planeta: la desaparición de especies de la flora y la fauna silvestres.

Se considera en peligro de extinción a una especie animal, cuando su existencia se encuentra comprometida a nivel mundial. Esto es debido generalmente a la fulminacion de un recurso del cual dependen todas y cada una de las especie, ya sea por parte de la acción del hombre, como la caza ilegal o la tala de indiscriminada de arboles, o simplemente a cambios en el ecosistema de la especie producto de hechos fortuitos, como lo son el cambio climático.

Cada vez que se extingue una especie se rompe un “eslabón” de una Gran Cadena. Imaginen lo que pasaría si se rompieran varios “eslabones”? Sabemos que todo volvería a reacomodarse porque así funciona la Naturaleza, pero cada vez con una Cadena más corta… Nosotros, los seres humanos, deberíamos tener una mayor conciencia de esto, ya que este desequilibrio también de alguna manera nos afecta. Por qué? Porque también nosotros formamos parte de esa Gran Cadena: LA NATURALEZA

Imaginense

Al ser humano, dentro de cientos de años, si es que todavia existe… si por alguna razon la cadena empeazara a romperse y fueramos una expecie en extincion?
La Extincion no es exclusiva del mundo animal, refiere a todas las especies existentes, inclusive las vegetales, nosotros no estamos excentos del peligro de ser extintos, nuestra forma de vida, de existencia, casi, afecta a los demas.

TIPS PARA EVITAR LA EXTINCION DE LAS ANIMALES

  • Tomar conciencia de la problemática ambiental del país, en particular sobre la extinción de especies.
  • Conocer cada día más sobre el tema adquiriendo libros o revistas especializadas, concurriendo a bibliotecas o viendo documentales cinematográficos o televisivos.
  • Conocer los problemas ambientales comunes a toda la humanidad y la situación general de las distintas especies, poniendo especial énfasis por dirigir nuestro esfuerzo y prédica conservacionista en temas relativos a nuestra zona.
  • Los docentes, priorizando la temática ambiental o ecológica en los programas de estudio, reuniendo materiales y planificando salidas de campo.
  • Los no docentes, influyendo en las escuelas para que se preste particular atención a esta temática.
  • Los biólogos y naturalistas priorizando las investigaciones de las especies con mayor riesgo de extinción.
  • Denunciar a quien destruya la fauna, conociendo para ello la legislación vigente.
  • Apoyar la creación de reservas naturales, que constituyen tal vez la mejor garantía para la subsistencia de las especies vegetales y animales, y en consecuencia para salvaguardar aquellas ya disminuidas que se hallan en riesgo de extinción. A esto se puede contribuir movilizando a los organismos ambientalistas, tanto oficiales como privados, para que efectúen los estudios de factibilidad técnica o catastral para convertir algunos sitios en reserva natural
  • Exigir la correcta salvaguarda de las reservas ya existentes mediante la instalación de la infraestructura mínima indispensable, velando por su integridad, ya que permanentemente existen proyectos de desarrollo de las mismas o bien reclamos jurisdiccionales o de dominio que las ponen en jaque.
  • Ingresar a unos de los tantos grupos ambientalistas existentes en el país, dado que la labor individual puede ser muy meritoria, pero si se avanza hacia proyectos de largo aliento, los grandes intereses que están involucrados nos harán sentir un poco solos o embarcados en un esfuerzo estéril. La misma causa, encarada en el marco de una entidad de bien público consigue mayor peso y respeto y puede concluir exitosamente.
  • Concientizarnos de que el mayor peligro es el del desconocimiento, sumado a la falta de interés y a la ignorancia sobre la situación de los otros habitantes del planeta. Es el ignorar que estas especies existen, que tienen un espacio en la Tierra y en este pedazo de ella llamado República Argentina. El desconocimiento es así, la mayor amenaza, aunque paradójicamente sea la menos divulgada y la menos visible.
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